Carta para mi Amante de Despedida

No es fácil decir adiós cuando la vida te muestra una sola puerta y en tu interior se dibujan dos, pero hacerlo es un acto de compromiso con tu raíz, con ese hogar que tanta felicidad te ha dado y que hoy ves cómo peligra en el borde del abismo.

Todos los errores cometidos son como fantasmas que atormentan en todo momento, los cuales necesitas alejar de tu presente para volver a darle vida a tu futuro.

No es agradable pensar o insinuar que una persona es un error, y menos cuando se ha entregado a ti sin medir las consecuencias que irremediablemente la alcanzarían como un sunami de tristeza y abandono.

Por eso reconozco que al final el único error he sido yo, que no he sabido tomar las decisiones correctas para darle el valor adecuado a las personas que han dejado todo para acariciar mi existencia con su presencia.


Carta para Decir Adios a mi Amante

Palabras para una despedida de amor

Y tú que llegaste como un rayo de luz para sacarme de la monotonía del día a día, fuiste mas que solo una amante, fuiste el renacer de un corazón acostumbrado y relajado por las redes de la costumbre.

No podría considerarte una equivocación, cuando fuiste luz en mi vida y yo oscuridad para la tuya.

Hoy te pido que sigas iluminando con tu especial forma de ser, el corazón de alguien que si lo merezca y te dé, el valor y la posición que mereces.

De lo que si estoy seguro es que yo no soy ese hombre, ni lo seré…

Espero algún día logres perdonarme y si no lo haces, podre entender el porqué, lo único que deseo de todo corazón es que seas muy feliz y pronto entiendas que esta decisión que tomo es la mejor para ambos.

Palabras de despedida para una amante

Yo seguiré mi camino intentando reconstruir todo lo que con mis decisiones equivocadas he convertido en ruinas, pero sé que no es tarde para recuperar mi hogar y volver a ver sonreír el corazón de esas personitas a las cuales les he hecho tanto daño.

Tu seguirás siendo por siempre, ese atardecer que brilla con más intensidad antes de esconderse en el ocaso de una ilusión perdida, pero que vivirá eternamente en los sueños de un corazón que intento hacer lo correcto. Adiós…

Gerard Rui